
¡Que la suerte nos acompañe!
Nuestro club es de Chen, una persona que no sabe de fútbol y ya ni se acera a Cornellà. Él sólo piensa en términos económicos y no futbolísticos. Bajo su batuta hemos llegado a ser un club de Proyecto 0,0 ¿Cómo va a haber un proyecto prometedor con jugadores cedidos y con muchos terminando contrato al final de esta temporada? Lo sabemos perfectamente y no nos queda otra que aceptarlo.
Después de dos descensos con plantillas superiores ya no hay cabida para el autoengaño. El Espanyol es un barco a la deriva, un juguete en manos de su propietario.
¿Pero para que nos sirve poner en la picota a nuestros propios jugadores y al técnico? Es contraproducente crucificarles. Necesitan nuestra confianza y apoyo incondicional. No creo que llamar a un jugador el desorganizador del equipo, a otro un bluf o repetir machaconamente que somos el peor equipo de Primera ayude a subir la autoconfianza de la plantilla. ¿Para qué decir una y otra vez que algunos de ellos no deberían jugar en Primera? Lo sabemos todos; es obvio. No necesitamos encuestas tóxicas y poco constructivas ¿Cambiamos algo ensañándonos con ellos? ¿Su pecado es haber firmado un contrato con el RCDE? ¿Queremos que pasen por las oficinas del club, diciendo que sólo valen para Primera RFEF y por lo tanto piden que se les baje el sueldo u ofrecen marcharse a cambio de nada?
¿Y para qué vamos a criticar a Garagarza si él va a la discoteca más fashion de la ciudad y sólo puede pedir un vaso de agua del grifo? Vaya papelón que tiene. Liquidar en vez de construir.
A veces, respecto al entorno perico tengo la misma sensación que con las líneas áreas de bajo coste cuando nos obligan a pagar por el sobrepeso del equipaje. En vez de hablar con el presidente de dicha aerolínea descargamos nuestro enfado en todos los empleados de esta compañía que en ese momento nos rodean. O incluso en otros pasajeros; en este caso en hinchas pericos.
No tiene sentido pelearnos entre pericos. Ya está bien de dividir a la hinchada en “palmeros” y “rebeldes” si hemos detectado que tenemos un enemigo común que no nos hace ni caso y que pasa totalmente de nosotros. Y que nos hace comprender de la forma más cruel que él hace y deshace a su antojo y que los sentimientos de la hinchada le traen sin cuidado.
Mi estrategia de esta temporada: apoyo incondicional al equipo y buscar la unión entre aficionados pericos. Unión en vez de división. Unión en el apoyo al equipo y por supuesto unión a la hora de expresar el descontento con el dueño del club.
Es muy difícil pensar en positivo después del primer partido. En vez de criticar que los del once titular jugaron una primera mitad muy mala, habría que fijarse más en que por primera vez en mucho tiempo los suplentes dieron otro aire al equipo. O que estamos faltos de individualidades pero que a lo mejor se puede formar un buen bloque. O que con tantos nuevas incorporaciones necesitamos cierto tiempo de rodaje.
Yo estoy convencido de que nos vamos a salvar. Sufriremos pero nos salvaremos. Las nuevas incorporaciones me ilusionan y estoy seguro de que habrá más refuerzos.
A ver si ante una Real Sociedad muy debilitada logramos cambiar la imagen del equipo.
¡Que esta temporada la suerte nos acompañe!





