
La fórmula del exito del Real Club Deportivo Espanyol
1 de mayo de 2024
- Sentir compasión por los equipos más débiles de la liga regalándoles puntos.
- Fichar retales para que rememos juntos aunque más lentos.
- Garantizar un continuo cambio de aires a nuestros entrenadores y directores deportivos para que no se aburran.
- Inculcarle a la gran promesa (Joan García), que su hábitat natural es el banquillo de suplentes.
- Depender siempre del “mando a distancia chino”.
- Permitir que la plantilla nos retire el saludo a su propia conveniencia.
- Hacernos comprender que la falta de transparencia por parte del club es por nuestro bien.
- Defender a ultranza nuestra receta mágica: Pagamos un poco más y a cambio recibimos un poco menos.
- Poner la otra mejilla a los mafiosos de la federación.
- Publicar un lema como “Lucha hasta el final”.
Para nosotros, nuestro espanyolismo es una lucha constante que roza muchas veces lo ilógico y absurdo. Los que tienen que luchar son los integrantes de la plantilla. Y de paso justificar sus salarios. Y más que luchar yo diría jugar un poquitín al fútbol. Lo normal sería que fuéramos al campo a disfrutar. Nosotros vamos para llevarnos disgustos. Ya sólo nos fijamos en los puntos obtenidos o perdidos. A base de palos nos hemos convertido en un ejército de resultadistas. Con la soga al cuello.
Y cuando estamos a punto de ahorcarnos salen nuestros graciosos de turno gritando: “Lucha hasta el final”.





